Entrevista a la Dra. Belkys Vivas de Becerra
Nidia Beatriz Pernalete2025-05-27T11:53:19-04:30La Dra. Belkys Vivas de Becerra nació en Mérida el 26 de octubre de 1953. Se graduó de
Médico Cirujano en el Núcleo de Extensión Guanare de la Universidad de Los Andes (ULA),
el 27 de noviembre 1980 y como médico especialista en nefrología el 1 de diciembre de
1988, en el Hospital Vargas de Caracas.
NP: Por que medicina?
BVB: Desde que era niña soñaba con ser una profesional de la medicina. Mis muñecas
eran mis pacientes imaginarios, jugaba con ellas a ser médico y las atendía con gran
dedicación. Mi madre que para ese momento trabajaba en Laboratorios Valmorca, llevaba
a casa muestras médicas de toda clase y yo se las administraba a mis muñecas. Esto
despertó en mi una conexión profunda con el cuidado de las personas. A medida que
crecí, mi pasión por la medicina se volvió mas sólida y una vez graduada de bachiller, no
tuve que escoger ni pensar para decidir que estudiar en la universidad y en la planilla de
selección del Consejo Nacional de Universidades (CNU), en las cuales había que colocar
tres opciones, yo coloque una sola: Medicina en Mérida. Finalmente logré mi propósito en
el Núcleo de extensión Guanare de la ULA.
NP: Donde iniciaste tu carrera profesional como médico recién graduado ?
BVB: Al graduarme de médico cirujano fui a trabajar al Hospital General de San Carlos,
estado Cojedes y por necesidad de servicio, me asignaron inmediatamente al servicio de
medicina interna, en el cual trabajé tres años como residente asistencial.
Durante este período el Dr. Carlos Cecilio Bratt, Comisionado General de Salud del estado
Cojedes para el momento, me envió a Valencia con el Dr. León Colina Bracho en el
Hospital Central de Valencia y con el Dr. Francisco Riera en el Hospital Angel Larralde del
Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), ambos endocrinólogos reconocidos, a
hacer un curso intensivo durante 4 meses sobre el manejo de pacientes diabéticos, con la
finalidad de crear la Red de Diabetes a nivel local. A mi regreso se creo la red con una
consulta externa y charlas de prevención, dirigidas tanto a los pacientes diabéticos como a
familiares y a la comunidad en general.
NP: Cual fue tu primer contacto con la nefrología?
BVB: Mientras fui residente nunca tuve contacto con alguna actividad de nefrología,
porque en San Carlos para el momento no había nefrólogo y a mi regreso de Valencia, me
dediqué exclusivamente al manejo médico de los pacientes con diabetes mellitus.
NP: Por qué entonces la especialidad de nefrología?
BVB: Aunque el número de pacientes diabéticos con trastornos renales y retención de
azoados era considerable, mi opción para hacer el postgrado era endocrinología, pues ya
me había entrenado en el manejo de este tipo de pacientes. Como no pude asistir
personalmente al Hospital Vargas de Caracas a consignar la carpeta con los documentos
para concursar, la envié con una amiga, pero ella en lugar de introducirla por
endocrinología lo hizo por nefrología, con el detalle de que el concurso era para un solo
cargo, por lo que pensé que no tendría ningún chance. Al final quedé en segundo lugar,
sin embargo, la residente que ganó el primer lugar nunca se presentó y automáticamente
fui seleccionada para ser residente 1 (R1) de nefrología, durante el lapso 1986 a 1988.
NP: Estabas destinada a ser nefrólogo. Pensaste en algún momento en renunciar a
nefrología y volver a concursar el año siguiente por endocrinología?
BVB: En ningún momento. Pensé si en los pacientes renales de San Carlos, a quienes no se
les podía ofrecer una mejor calidad de atención porque no había nefrólogo y mucho
menos tratamiento dialítico. Si un paciente requería diálisis crónica, había que referirlo a
las unidades de diálisis mas cercanas, habitualmente en Caracas, las cuales con frecuencia
no tenían cupo y además, en esa época quien no era afiliado al IVSS no era aceptado para
diálisis, por lo que al final fallecían en uremia. Definitivamente había o tenía que hacer
algo.
NP: Quienes formaban la planta de adjuntos y residentes cuando llegas como R1 al
Hospital Vargas?
BVB: Como adjuntos estaban el jefe del servicio Dr. Gastón Vargas y como adjuntos los
Dres. Abdón Alayón, Luis Urdaneta, Luis Morales, Luis Troconis y Hugo Herrera. Cuando
inicio como R1, la Dra. Mireya Sulbarán pasa a R2 y los Dres. María Yánez, Jesús Rojas y
Ana Duarte a R3.
NP: Como estaba estructurado para esa época el Servicio de Nefrología del Hospital
Vargas?
BVB: Realmente el hospital no tenía un servicio como tal, sino que se hospitalizaban los
pacientes en las salas de medicina interna y se atendían las interconsultas de todos los
servicios, incluyendo pacientes críticos en la unidad de cuidados intensivos.
Paralelamente en un edificio anexo al hospital, había un piso solo para nefrología que
tenía un laboratorio, varios consultorios para pasar la consulta externa y donde una vez a
la semana se hacían las reuniones de servicio para las actividades docentes y las reuniones
de la unidad de hemodiálisis.
También se hacían biopsias renales previa visualización del órgano por ecografía renal
realizada por el Dr. Luis Morales, diálisis peritoneal aguda y los pacientes aptos para
trasplante renal eran referidos para ser preparados e incluidos en la lista de espera bien
del Hospital Miguel Pérez Carreño o del Hospital Universitario de Caracas (HUC).
La parte académica consistía en discusiones de casos clínicos, sesiones de
anatomoclínicas, conferencias de diferentes temas nefrológicos impartidas por los
adjuntos o por los residentes y recibíamos clases de inmunología e infectología en el
consultorio del Dr. Jacinto Convit.
NP: Alguna anécdota que recuerdes del postgrado?
BVB: Cuando comencé el postgrado lo hice por consulta externa y en una de mis primeras
guardias me llamaron de la unidad de cuidados intensivos, para evaluar a un paciente con
una injuria renal aguda. Era mi primera experiencia con este tipo de pacientes y recuerdo
que temblaba sin poder contenerme, sin embargo, coloqué sin problemas el catéter
femoral y la máquina de diálisis Travenol RSP, la preparó la extraordinaria enfermera de
diálisis Yolanda Salas. El paciente evolucionó favorablemente.
También recuerdo que haciendo el postgrado ingresó a diálisis un paciente de nombre
Gerónimo Vargas de San Carlos, quien tenia que viajar durante cuatro horas tres veces por
semana para dializarse. A el le dije que al finalizar el postgrado regresaría a San Carlos
como nefrólogo, que abriría una unidad de diálisis en el hospital y que el iba a ser el
primer paciente y así fue.
NP: Al finalizar el postgrado regresas inmediatamente a integrarte al Hospital de San
Carlos?
BVB: Cuando finalicé el postgrado, me quedé un año más en Caracas trabajando con el Dr.
Luis Troconis en las unidades de diálisis extra-hospitalarias que el tenia y que eran las
Unidades Majestic, Madre Emilia y Angostura. Al regresar a San Carlos, lo hice como
nefrólogo adjunto al servicio de medicina interna.
NP: Por qué te quedas ese año a trabajar con el Dr. Troconis en las unidades de
hemodiálisis?
BVB: Cuando el me lo propuso, me pareció importante ya que estaba decidida a fundar
algo que no existía en San Carlos, como era una unidad de diálisis hospitalaria y estaría
sola para resolver cualquier problema que se presentara, por lo tanto, era una gran
oportunidad para fortalecer mi conocimiento en el manejo de los pacientes en
hemodiálisis y todo lo relacionado con el funcionamiento y mantenimiento de las
maquinas de diálisis.
Adicionalmente, además del Dr. Troconis, estaban también como nefrólogos el Dr. Raúl
Carlini, la Dra. Anabela Arminio y la Dra. Freya Capriles, lo que me permitió completar mi
formación como nefrólogo y crecer tanto desde el punto de vista profesional como
personal.
NP: A tu regreso a San Carlos lograste materializar lo que te habías propuesto?
BVB: Si lo logré, pero no fue fácil. Lo primero que hice fue exponer el problema de los
pacientes con enfermedad renal crónica que requerían tratamiento dialítico y sensibilizar
al personal directivo del hospital para conseguir el espacio para la unidad de diálisis. El
número de pacientes era considerable, solo algunos podían viajar a Caracas las tres veces
por semana para recibir el tratamiento dialítico, pero el resto fallecía. El Director del
hospital para el momento, Dr. Egor Nucete, creyó inmediatamente en el proyecto y me
otorgó primero el área que disponía dermatología y posteriormente el que ocupaba
fisiatría.
NP: Como hiciste para conformar la unidad de diálisis?
BVB: Con la idea de establecer la unidad, al primer lugar que me dirigí fue al Centro
Nacional de Diálisis y Trasplante Renal (CNDTR) ubicado en el HUC y dirigido en esa época
por el Dr. Virgilio Paz Martínez. El me ofreció ayuda con una máquina para casos agudos
pero no para crear una unidad de pacientes crónicos, que era lo que yo estaba buscando.
Acudí entonces a la Sra. María Inés de Fernández, presidente en la época de la Asociación
Venezolana de Riñón y Trasplante de Organos (AVERTO) y ella me puso en contacto con el
Diputado Hernán Yépez Lucena, quien además era paciente renal en diálisis peritoneal. El
me asignó un monto de dinero mensual, que sirvió para equipar completamente el área
destinada a la unidad en todos los aspectos y contratar personal de nutrición y dietética,
psicología e incluso enviar a un residente a hacer urología al Hospital Universitario de
Mérida.
Como asesores en la distribución de las máquinas y conformación definitiva de la unidad
participaron activamente los Dres. Troconis, Luis García Zozaya nefrólogo de Valencia y
Atilio Fernández nefrólogo de Acarigua. Así inicio la unidad de diálisis, primero con una
máquina HOSPAL dada en comodato por el Sr. Luiggi Iacovoni, representante de HOSPAL
Venezuela y a esta se sumaron dos AK10 GAMBRO de la Médica Paris, también bajo la
figura de comodato.
NP: Y para obtener el material de diálisis?
BVB: Organicé una fundación sin fines de lucro llamada “Asociación Amigos del Riñón de
Cojedes ”, mediante la cual realizábamos todo tipo de eventos para recaudar fondos y a
través de este mecanismo de autogestión, compraba todo lo que necesitaba incluyendo
material de diálisis, catéteres, medicamentos e incluso enviamos al Cirujano General Dr.
Arístides Delgado al HUC, a entrenarse en la creación de accesos vasculares.
Además, recibíamos donaciones de todo tipo de personas e instituciones, como la Sra.
María Inés de Fernández, quien nos donó los filtros para el tratamiento de agua y
catéteres para diálisis peritoneal, la Fundación POLAR nos donó la planta de pre-
tratamiento y el IVSS una cuarta máquina de hemodiálisis.
NP: Donde se entrenó el personal de enfermería?
BVB: El primer grupo se entrenó en el Hospital Vargas de Caracas y un segundo grupo en
el Hospital Central de Valencia bajo la vigilancia del Dr. García Zozaya. También recibí
apoyo en este aspecto del Dr. Atilio Fernández. Una enfermera se envió al Hospital
Universitario de Maracaibo con el Dr. Octavio Salgado durante 6 meses, para un
entrenamiento en nefrología básica para enfermería.
NP: Además de la unidad de hemodiálisis también abriste la de diálisis peritoneal?
BVB: Se abrió la unidad de diálisis peritoneal con diálisis peritoneal Intermitente al inicio y
después, diálisis peritoneal ambulatoria continua en cuyo programa llegamos a tener 20
pacientes todos con BAXTER y mas adelante adquirimos una máquina para diálisis
peritoneal automatizada
NP: Consideras que cumpliste con las metas planteadas al inicio de la carrera como
nefrólogo en San Carlos?
BVB: Considero que si. Con lo poco que tenía se logró mucho. Al irme jubilada en el año
2016, quedó constituido el servicio de nefrología, la unidad de hemodiálisis con un área de
construcción definitiva más grande, ubicada dentro del hospital con cinco máquinas
operando y la unidad de diálisis peritoneal con todas las modalidades activas. En la
actualidad solo funciona la unidad de hemodiálisis.
NP: Algún caso en particular que recuerdes?
BVB: Recuerdo un caso porque fue el mas complicado que tuve en la unidad. Se trataba
de una niña de 7 años de edad con un síndrome nefrítico secundario a una
glomerulonefritis post infecciosa con injuria renal aguda, a quien se le colocó en quirófano
conjuntamente con el cirujano pediatra, un catéter de diálisis peritoneal aguda y a quien
tuve que hacerle seis recambios, mientras se lograba trasladar al Hospital Central de
Valencia, donde la estaba esperando el nefrólogo pediatra Dr. Nelson Orta. Este fue y
sigue siendo el primer caso infantil tratado con diálisis peritoneal aguda en el estado.
NP: Alguna meta trazada que no hayas podido cristalizar?
BVB: Un deseo no cumplido fue la instalación del laboratorio del servicio de nefrología. Se
hizo el proyecto, pero lamentablemente no se logró cristalizar por que no conseguimos el
espacio para ubicarlo, a pesar de que ya teníamos todos los equipos necesarios
incluyendo el microscopio, el cual fue donado posteriormente al laboratorio general del
hospital.
NP: Con relación a trasplante renal que tipo de actividades hacías?
BVB: Dábamos charlas para incentivar la donación de órganos, tanto de donante cadáver
como de donante vivo, preparábamos a los posibles receptores y donantes y se referían a
los centros de trasplante, bien para ingresar a las listas de espera de donante cadáver o
para trasplante vivo-vivo.
NP: Háblame de las tan elogiadas Jornadas de Nefrología que se celebraban anualmente
en San Carlos y que prácticamente eran catalogadas como un congreso? Como surge la
idea? Como obtenías el financiamiento para la organización?
BVB: Siempre pensando en la docencia para dar a conocer la nefrología, estimular el
interés por la especialidad y como consecuencia mejorar la atención de los pacientes
renales, se me ocurrió la creación de las jornadas, las cuales fueron las primeras Jornadas
de Nefrología a nivel nacional y se hicieron durante 10 años consecutivos desde su inicio
hasta el año 2002.
Eran tres días dedicados a la nefrología donde se discutían temas de la actualidad, que se
escogían pensando en todas las especialidades médicas relacionadas. Cada año se
seleccionaba un lema diferente y realmente los asistentes que acudían de todas partes del
país, las catalogaban como un congreso. Las actividades sociales eran muy esperadas, ya
que teníamos los eventos de apertura que eran siempre con la Orquesta Sinfónica de San
Carlos y de clausura con exposiciones de artistas plásticos o conjuntos musicales.
los invitados a dar las conferencias eran siempre nacionales, entre los cuales puedo
mencionar los Dres. Cesar Pru, José Weisinger y Pablo Amair. Era mucho trabajo y una
actividad muy estresante, sin embargo, al culminar y ver que todos quedaban satisfechos
pensaba que había valido la pena. Para el financiamiento conseguía apoyo de la industria
farmacéutica y de equipos médicos, como BAXTER y la Medica Paris entre otros.
NP: De los Médicos Residentes que trabajaron en el Hospital General de San Carlos,
algunos de ellos decidieron hacer el postgrado de nefrología?
BVB: Claro que si. La Dra. Iliana Rivero en el Hospital Miguel Pérez Carreño, el Dr. Asdrúbal
Romero en el Hospital Universitario de Mérida, el Dr. Saturno Hernández, la Dra. Doris
Sánchez en el Hospital Central de Valencia y la Dra. Aura Méndez quien hizo residencia
asistencial en El Baúl, en el HUC y es la actual Jefe del servicio de nefrología del hospital.
NP: Para ti cual crees que ha sido el avance mas importante en la nefrología con relación
al tratamiento de los pacientes renales?
BVB: Para quienes trabajamos desde hace mucho tiempo con el tratamiento sustitutivo de
la enfermedad renal crónica a través de la diálisis y el trasplante, considero que el
advenimiento de la eritropoyetina para la corrección de la anemia, fue en su momento un
avance sin precedentes, ya que eliminaba la necesidad de transfusiones y mejoraba
notablemente la calidad de vida el paciente.
NP: Cuando y como concebiste la idea de abrir una unidad de diálisis extra-hospitalaria?
BVB: La idea surgió cuatro años después de estar funcionando la unidad del hospital,
debido a que ya esta se hacia pequeña por la gran cantidad de pacientes que requerían
cupo para diálisis y en asociación con el ingeniero Luiggi Iacovoni de HOSPITALAR antigua
HOSPAL, abrimos el centro nefrológico, que comenzó con cuatro máquinas, llegó a tener
diecisiete y actualmente hay doce activas.
NP: Sigues activa en la nefrología?
BVB: Actualmente sigo como director médico de la unidad de diálisis extra-hospitalaria
“Centro Nefrológico Cojedes”, en el cual estamos atendiendo en la actualidad a 66
pacientes crónicos y tengo un día de consulta de nefrología general a la semana, en el
mismo centro
NP: En el presente hay un déficit de residentes de postgrado en la especialidad. Por que
crees que esto está sucediendo?
BVB: Creo que lo mas importante es que no hay una buena orientación de los estudiantes
de pregrado de medicina hacia lo que significa nefrología, ya que debería estar dentro del
pensum de todas las escuelas de medicina, enseñarles con dedicación la fisiopatología
compleja de las enfermedades renales y que no todo significa pacientes crónicos en
diálisis. Muchas veces el médico recién graduado en el medio rural, no sabe que hacer
ante un caso de nefrología general, pero si no sabe lo que busca no lo va a encontrar
NP: Que consejos le darías a los nefrólogos jóvenes?
BVB: Que mantengan ante todo la sensibilidad humana y el espíritu de servicio, que
apliquen el conocimiento médico de forma ética, que persigan el beneficio del paciente
antes que el propio y que la práctica profesional se oriente hacia su salud integral y la de
su entorno familiar. La nefrología es una especialidad muy bella y podemos hacer mucho
por los pacientes, porque lo que se hace con el corazón se hace bien.
NP: Como ves la situación actual de la nefrología en nuestro país?
BVB: Muy mal. Hay escasez de profesores, muchos se han ido del país y otros han
renunciado porque no hay incentivos ni económicos ni laborales. No hay personal de
relevo y la preparación de los residentes de postgrado es insuficiente.
NP: Aparte de la nefrología a que otra actividad le dedicas tu tiempo?
BVB: hago gimnasia diariamente durante una hora. Practico yoga desde mi juventud y
como me gusta cocinar, estudie cocina en Valencia e hice un curso de pastelería francesa
en Barquisimeto y cocino para mi familia.
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